viernes, 17 de abril de 2009

No hay acción que no hiera (por Fernando Pessoa)

El escrúpulo es la muerte de la acción. Pensar en la sensibilidad ajena es estar seguro de no actuar. No hay acción, por pequeña que sea –y cuanto más importante, más cierto es esto-, que no hiera a otra alma, que no ofenda a nadie, que no contenga elementos de los que, si tenemos corazón, no tengamos que arrepentirnos. Muchas veces he pensado que la filosofía real del eremita acaso consista más en evitar ser hostil por el simple hecho de vivir, que en cualquier pensamiento directamente relacionado con aislarse.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

QUÉ GRANDE ES PESSOA

emilia y aitor dijo...

Así es, Anónimo. Todo Pessoa es, de principio a fin, una pura y completa genialidad. Tal vez el mejor poeta de todos los tiempos.