martes, 3 de febrero de 2009

Ser o no ser (un relato por Saiz de Marco)

He sabido (no importa cómo) que mis padres me concibieron a las 23 horas 48 minutos 31 segundos.

Si la concepción hubiera sido un segundo antes (a las 23:48:30), la persona concebida habría sido yo, pero tendría los ojos verdes en vez de marrones.

Si la concepción hubiera sido un segundo después (a las 23:48:32), la persona concebida también habría sido yo, pero mediría un centímetro menos y tendría el pelo castaño en vez de rubio.

Si la concepción hubiera sido más de un segundo antes (a las 23:48:29) o más de un segundo después (a las 23:48:33), entonces no me habrían concebido… a mí. Los cromosomas se habrían combinado de tal modo que los genes serían muy distintos: no sólo un centímetro de más o de menos, no sólo el color del cabello o del iris…, sino una diferencia más profunda.

Y el concebido sería otro. Tendría otra yoidad, otra subjetividad, otra autopercepción.

Tal vez le habrían puesto mi nombre, pero sería otra persona.Y entonces yo no existiría. Nunca habría nacido.

Como tantos: tantos otros que no nacen nunca.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Con todos los respectos, pero creo que asi no funciona.

emilia alarcón dijo...

Pues entonces, ¿cómo?

hAiKu dijo...



La mayoría
de la gente existible
no nace nunca.

(AITOR SUÁREZ)

Anónimo dijo...

Todos pensamos que podríamos ser otro, pero no podríamos ser nadie.