Lidia, ignoramos. Somos extranjeros
dondequiera que estemos.
Lidia, ignoramos. Somos extranjeros
dondequiera que habitemos. Todo es ajeno
y no habla nuestro idioma.
Hagamos de nosotros el retiro
donde escondernos, temerosos del insulto
del bullicio del mundo.
¿Qué quiere el amor más que no ser de los otros?
Como un secreto dicho en los misterios,
sea sagrado por nuestro.
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