lunes, 17 de noviembre de 2008

Un yo postizo (por Fernando Pessoa)

No sé quien soy, qué alma tengo.

Cuando hablo con sinceridad, no sé con qué sinceridad hablo. Soy variadamente otro que un yo que no sé si existe (si es esos otros).

Siento creencias que no tengo. Me arroban ansias que repudio. Mi perpetua atención sobre mí perpetuamente me denuncia traiciones del alma a un carácter que quizás no tenga, ni ella cree que tengo.

Me siento múltiple. Soy como un cuarto con innumerables espejos fantásticos que dislocan reflejos falsos, una única anterior realidad que no está en ninguno y está en todos. Como el panteísta se siente árbol, y hasta su flor, yo me siento varios seres. Me siento vivir vidas ajenas, en mí, incompletamente, como si mi ser participase de todos los hombres, incompletamente en cada uno, mediante una suma de no-yos sintetizados en un yo postizo.

2 comentarios:

indecible dijo...

Hay otro texto de Pessoa que dice "Soy el punto de reunión de una pequeña humanidad sólo mía".

emilia dijo...

Sí: realmente Pessoa es fascinante y sobrecogedor.